jueves, 19 de enero de 2017

LITERATURA I - CINE Y TEATRO: ADAPTACIÓN Y TRANSPOSICIÓN









Consideraciones generales del Curso:

La transposición del lenguaje de la literatura al cine (una mirada hermenéutica)

El cine es tan autónomo como la literatura y por eso cuando se hace la transposición del lenguaje de una obra literaria al cine se rompe el esquema del significado de la obra, mostrándose una interpretación netamente diferente al original y perdiéndose así el sentido fiel de la obra literaria.

Las obras literaria cuando son sometida a una adaptación cinematográfica la gran mayoría sufren cambios en su sentido literario, cuando el espectador se encuentra frente a un film cinematográfico que trata sobre una obra literaria espera encontrar la traducción lo más fiel posible del libro al cine, pero esto no es posible en toda su totalidad ya que ambos manejan dos formatos diferentes, la literatura se expresa por medio de la escritura mientras que el cine se expresa por medio de imágenes, donde juegan factores importantes como el tipo de luz, encuadres, cortes, etc. No todas las obras literarias pueden ser transpuestas al cine o por lo menos sin que haya que hacerles ciertas modificaciones, en el cine hacer una transposición corresponde a la construcción de una nueva obra, inspirada en un libro. El director Alfred Hitchcock decía “es preferible filmar libros mediocres que obras maestras” tal vez porque el comprendía que hacer una adaptación al cine muestra un drástico cambio de lenguaje, que probablemente sería más tolerado en una obra menor que un gran clásico sostenido en la memoria colectiva.

El guión original
Cuando el guión se escribe exclusivamente para la película. El cine tiene su propia forma de narrar historias. Es lógico, por tanto, que muchas películas se basen en guiones originales. Desde los inicios del cine, los grandes escritores han colaborado en los guiones cinematográficos. En 1914, el escritor italiano Gabriele D'Annunzio escribió el argumento para Cabiria, en la que había combates navales, erupciones de volcanes y numerosos ejércitos atravesando los Alpes. Cobró por este argumento cincuenta mil liras, que en aquellos tiempos era una cifra exorbitante. En Estados Unidos todos los escritores importantes han escrito para el cine. Incluso el famoso premio Nobel William Faulkner.
En la actualidad, otro premio Nobel muy famoso, el colombiano Gabriel García Márquez, además de sus novelas, escribe argumentos sólo para el cine.

El guión adaptado o adaptación cinematográfica
Es la adecuación de una historia a los requerimientos específicos de la narración cinematográfica. Comúnmente suele denominarse de este modo la transposición a guión cinematográfico de cuentos, novelas u obras teatrales.

La novela y el guión de cine
La novela ha sido y sigue siendo, una frecuente fuente de inspiración para el cine. Cientos de obras conocidas se han llevado a la pantalla. Desde los cuentos infantiles como «Blancanieves y los siete enanitos», hasta novelas como «El Quijote», «Oliver Twist», «La Colmena», y muchas más. Casi todos los personajes populares de la literatura han pasado a las imágenes.

Los principales problemas para convertir una novela en guión de cine son la extensión y la complejidad psicológica de los personajes y de las situaciones. Para trasladar sin distorsionar, o para llevar al cine con dignidad, una novela larga como «Los Hermanos Karamazov» serían necesarias muchas horas de película. Para evitar ese problema, un buen guionista debe seleccionar la acción principal de la novela y procurar contarla en no mucho más de cien páginas. Esa es la medida aproximada de una película que dura hora y media. La novela antes citada se ha llevado al cine en varias ocasiones y nunca se ha podido entrar con profundidad en sus personajes.

En cuanto a la extensión, la dificultad mayor es el tiempo y el metraje de la película. «El nombre de la rosa», de Humberto Eco, es una magnífica novela. Convertida en película se convierte en un thriller descafeinado, escaso de contenido. No todas las películas se han de adaptar de la misma manera. Al ver la película El nombre de la rosa (1986) de Annaud, una digna película por otra parte, se aprecian elementos en todo el film, sobre todo al final en las secuencias de la biblioteca-laberinto, que están en la novela pero que no encajan en la película, lo que hace entrever que llegaron a filmarse pero no se montaron de forma coherente o se descartaron en la sala de montaje, como tantas veces en la historia del cine posiblemente para reducir el metraje. Este problema queda atenuado cuando las películas se hacen directamente para la televisión en forma de series de varios capítulos. Entonces admiten mayor extensión argumental.

También existe la dificultad de fotografiar los sentimientos y pensamientos íntimos o poéticos que se describen en las novelas. En ocasiones hay directores que consiguen traducir en imágenes esos sentimientos, pero lo cierto es que son más adecuadas para llevar al cine las novelas en las que predominan las aventuras, las situaciones cómicas y las claramente dramáticas o sentimentales.

Teatro y guión de cine
En los primeros tiempos del cine se hicieron muchas películas basadas en obras de teatro. Los productores, antes de arriesgarse a buscar argumentos originales, consideraban más seguro proyectar en pantalla escenas de actores y actrices de teatro famosos representando obras dramáticas. Así, por ejemplo, se hicieron cortas películas interpretadas por la gran actriz dramática Sarah Bernhardt.

El teatro llevado al cine se ha realizado de muchas formas, desde la adaptación libre de teatro al cine, como algunas adaptaciones de Shakespeare, Campanadas a media noche (1965) de Orson Welles, que se inspira en varias obras respetando personajes y ambientes, o totalmente libres como West Syde Storey (1961), de Jerome Robbins y Robert Wise que utiliza la idea de Shakespeare «Romeo y Julieta» con total libertad ambientándola en lugares y situaciones de un barrio de Nueva York, hasta versiones que reproducen en su totalidad el texto literario, incluso respetando el verso, como El perro del hortelano (1995) de Pilar Miró, según la obra de teatro de Lope de Vega.

Biografía-Biopic
Un buen número de películas reproducen historias de personajes conocidos o interesantes de dar a conocer. Una vida llevada al cine se denomina Biografía o Biopic. Es una línea argumental muy adecuada para realizar películas históricas, musicales, científicas o cómicas. Personajes históricos de los que su historia ha sido llevada innumerables veces al cine, como Napoleón, Colón, Juana de Arco, rivalizan con músicos, Mozart, Bethooven, o con escritores... viajeros, aventureros, Lawrence de Arabia, o científicos como Madame Curie y tantos otros.
Algunas de estas películas son de indudable valor cinematográfico y en algunos casos, por su importancia documental, histórica, ejemplificadora o científica, debieran ser llevadas a las aulas.



CONTENIDOS
LITERATURA Y CINE: ADAPTACIÓN Y TRANSPOSICIÓN

1.LA CONFRONTACIÓN CINE - NOVELA
2.LA CONFRONTACIÓN TEATRO - CINE
3.LOS ESCRITORES Y LA CRÍTICA LITERARIA
4.EL FENÓMENO CINEMATOGRÁFICO
5.LA INFLUENCIA DE LA LITERATURA EN EL CINE
6.EL TEATRO EN EL CINE: CONFLICTOS Y VISIONES



Los lectores como los cineastas deben comprender que aunque una película maneje la historia de una obra literaria tiene una construcción e interpretación distinta, ya que ambos manejan diferentes formatos. La literatura esta hecha para recrear imágenes en el pensamiento, el cine ya está hecho de imágenes, de no comprender esto estaremos sometidos a la constante inconformidad de las grandes incoherencias que encontramos en el lenguaje de las obras literarias transpuestas en el cine.





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